Somos 44 mil terrassenses más que en el año 2000

Terrassa

Publicat el 02 de febrer de 2018 a les 20:59
Terrassa registra un inicio de siglo espectacular en materia demográfica. La ciudad ha ganado 44.534 habitantes desde el año 2000 hasta el 1 de enero de 2017, según el último indicador oficial de población del Idescat. El dato supone un aumento del 26%, muy por encima de los registrados por las grandes ciudades del área metropolitana.

La población que más se acerca a los registros de Terrassa es Sabadell, que durante los últimos 17 años ha ganado algo más de 26 mil habitantes, casi la mitad que Terrassa. En porcentaje, la cocapital vallesana ha aumentado un 14,2 por ciento su censo en el siglo XXI, situándose en 209.931 habitantes a 1 de enero de 2017. En esa fecha, Terrassa rebasaba ya los 216 mil, superando a Badalona (215.848) y erigiéndose en la tercera ciudad de Catalunya.

Y es que la mayoría de ciudades metropolitanas han registrado un incremento moderado de población durante la primera década y media del siglo, mientras las gráficas de Terrassa y Sabadell se disparaban.

Badalona ha ganado casi 7 mil habitantes, un 3,3 por ciento, situándose en los 215.848 ciudadanos. La ciudad vivió una punta migratoria en el año 2006 y desde entonces ha visto oscilar levemente su censo. En L'Hospitalet la población se disparó en 2005, en 2010 y vuelve a hacerlo ahora. Desde el año 2000, el municipio ha visto crecer su padrón en más de 15 mil vecinos (6,4 por ciento), superando ya los 257 mil habitantes.

Barcelona no ha dejado de centrifugar población hacia los municipios de la segunda corona metropolitana, a pesar de lo cual cierra un arranque de siglo en positivo. La capital catalana registró su último despegue demográfico en 2003 y desde entonces se mueve en torno a los 1,6 millones de habitantes. En los últimos 17 años ha ganado 115.484 vecinos, lo que supone un aumento del 7,6%.

Ciclo económico y demográfico
La evolución de las estadísticas demográficas muestra claramente como en Terrassa los indicadores de población avanzan paralelos a la realidad económica de la ciudad.

Durante la primera década del siglo, la burbuja económica e inmobiliaria se tradujo en un aumento espectacular del censo, a razón de una media de 4 mil habitantes nuevos cada año. Entre 2000 y 2009, Terrassa vio cómo su padrón crecía en 42 mil personas. El grueso del avance demográfico de este siglo (44.534) se fraguó durante esos primeros años de delirio inmobiliario.

Llegaron sobre todo parejas y familias procedentes de Barcelona, atraídas por la oferta de vivienda nueva a precios inferiores a los de Barcelona y su área metropolitana. El boom del sector del ladrillo funcionó también como reclamo laboral y la ciudad atrajo a trabajadores de otras comarcas y mayoritariamente del extranjero.

En 2008 estalló la crisis pero, a diferencia de otras ciudades, en Terrassa la demografía mantuvo el pulso. Hasta 2011 el saldo migratorio siguió siendo positivo en la ciudad, donde en esos cuatro años de recesión devastadora se asentaron casi 5 mil personas más.

A partir de 2012 la población cae hasta 2017, año en que la tendencia se invierte de nuevo y la ciudad gana 1.307 habitantes.

En breve se conocerá el dato de población del pasado ejercicio y si el avance de 2017 se confirma como un índicador estable. El pasado mes de junio el padrón provisional ya marcaba un aumento de poco más de 300 habitantes.
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