Daniel Navarro ganó el concurso de apilar cajas vacías

Publicat el 07 de juliol de 2015 a les 20:11
Una espectacular grúa que se alzó hasta los 35 metros aguardaba el lunes por la tarde en la Rambla d'Ègara, justo en la confluencia con el Portal de Sant Roc, al inicio del peculiar Concurso de apilar cajas de Coca-Cola. Esta divertida propuesta, que el Gremi Empresarial d'Hostaleria de Terrassa i Comarca organiza por segunda vez en Festa Major tras el éxito que obtuvo el año pasado, contó de nuevo con un buen recibimiento por parte del público. Y con un ganador, Daniel Navarro, que llegó a amontonar 24 cajas en vertical.
Los asistentes animaron a los 17 participantes, que con mucho tiento y tratando de mantener el equilibrio, iban construyendo las pilas colocando una caja encima de la otra. Aunque las "montañas" alcanzaron una altura considerable, los concursantes no corrieron ningún riesgo, ya que estaban sujetos a un arnés, ligado a su vez a un largo cable que bajaba de la grúa. Además, la imponente máquina les ayudaba a tirar hacia arriba en su propósito -frustrado, eso sí- de "tocar el cielo" con la autoconstrucción.
En una primera fase, los 17 concursantes dispusieron de tres minutos para apilar el máximo número posible de cajas de bebida. Los cinco competidores que llegaron más lejos se clasificaron para la gran final, en la que desapareció el mencionado límite de tiempo.

En el podio
A dos cajas del ganador quedó Pablo Marín, que encajó a lo alto un total de 22 unidades. Fueron justo las mismas que consiguió agrupar en vertical Bru Busom, el tercer clasificado, si bien éste último consumó su logro en treinta segundos más que Marín, de modo que se quedó en el tercer puesto.
Menos suerte tuvo Juan Valenzuela, que tras ganar la tradicional Cursa de Cambrers i Cambreres unos minutos antes, observó cómo su efímera obra de plástico caía presa de las leyes de la gravedad.
En cualquier caso, el certamen sirvió para que tanto los participantes como quienes presenciaron la prueba pasaran un buen rato entre gritos de aliento al producirse la "escalada" y de decepción cuando la pila se derrumbaba. Divertirse era el objetivo, al fin y al cabo.

Escull Diari de Terrassa com la teva font preferida de Google