La respuesta de los terrassenses a la ampliación de la cobertura de Ferrocarrils de la Generalitat en la ciudad ha sido rápida y satisfactoria. Los números en cuanto a rentabilidad de la linea terrassenses parece que todavía no salen puesto que el incremento de costes se ha multiplicado con las tres nuevas estaciones, pero los responsables de la compañía aseguran que en el plazo de tres años se alcanzarán los 5,5 millones de viajes al año, cifra que permitiría hablar ya de rentabilidad económica.
La movilidad interior en la ciudad y especialmente hacia el exterior ha ganado enteros como lo demuestran las cifras y el servicio de Ferrocarrils en Terrassa es bueno en cuanto a horarios y frecuencia de paso. No obstante, existe una cuestión que genera no poco debate entre los usuarios de este servicio y es la masificación de los trenes especialmente en hora punta.
Ferrocarrils tiene un problema en la linea de Terrassa que sufren sin duda los usuarios y es que en hora punta empieza a ser un problema acomodarse en los trenes. No solo se trata de la práctica imposibilidad de conseguir un asiento, sino que el viaje de pie se hace en ocasiones insufrible debido a la cantidad de viajeros que se agolpan en pasillos y plataformas. Y el problema es que la compañía dice que no tiene una solución sobre la mesa ni perspectiva de solucionarlo.
Son ya muchos los viajeros que inicia su viaje en dirección a Barcelona en la estación de la Rambla, pero en sentido norte. Se trata de conseguir un asiento libre puesto que al llegar a la estación término, no bajan del tren y mantienen su asiento de vuelta a la Rambla. Es un cuarto de hora más de viaje, pero se trata de un tiempo bien invertido en los horarios de máxima afluencia de viajeros puesto que la incomodidad es manifiesta y evidente. El viaje de vuelta desde Barcelona es igual de incómodo.
Por lo demás, empieza a verse una rentabilidad social al uso de la nueva infraestructura puesto que a priori daba la impresión de que el servicio en Terrassa había alcanzado su techo y las nuevas estaciones no iban a provocar un aumento importante de la demanda. Habrá que ver si la utilización de la linea de Ferrocarrils ha afectado a la de Cercanías de Renfe y se trata de un trasvase de viajeros o de un aumento real de la demanda.