Kike Torrijos, la solución que no fue tal

Publicat el 08 d’abril de 2017 a les 04:00
La Faktoria d'Arts recurrió el año pasado al concurso voluntario para hacer frente a problemas de liquidez y también a un pasivo que rondaba los trescientos mil euros. Los principales acreedores son Hacienda, la Seguridad Social y también proveedores. El traspaso del negocio buscaba que el nuevo propietario hiciera frente a la deuda y a la plantilla. Gracias al acuerdo, Joan Pérez, el propietario, seguía como responsable de la programación de conciertos. La crisis económica general con la consiguiente caída del consumo y la subida del IVA cultural había restado clientela al local, lo que se había notado especialmente en los últimos tres meses de 2016. La propiedad recurrió al concurso voluntario ante la imposibilidad por parte de la sociedad gestora de hacer frente al pasivo. En cualquier caso, el trámite se incoó con la clara intención de continuar con la actividad. La irrupción en escena del empresario barcelonés Kike Torrijos parecía que iba a proporcionar continuidad a la popular sala, lo que finalmente no ha sido así. Faktoria d'Arts cerró como tal el 21 de enero pasado. La sala abrió el 14 de octubre de 1994, en la calle de Bruc, 28. Aquel día se inauguró el Terrassa Rock Club, el que fuera germen de Faktoria, una sala que se mantuvo activa hasta el año 2012 y por la que pasaron una inmensa lista de artistas. En junio de 2007 se iniciaron las obras de adecuación de un local de dos mil metros cuadrados, ubicado en La Rasa, que fue el que albergó el proyecto hasta hace unos meses.