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Terrassa

El número de pisos en proyecto se multiplica por cuatro en un año

El ladrillo vuelve a interesar al sector económico. Las últimas cifras de venta de pisos ponen de manifiesto que los ciudadanos vuelven a estar interesados en adquirir una vivienda (las transacciones aumentaron un 30% durante 2016 en la ciudad) y ahora la actividad registrada en la gerencia de Urbanismo constata la reactivación de los proyectos inmobiliarios de obra nueva. Según la estadística municipal, en 2016 se solicitaron licencias para construir 153 viviendas, lo que supone multiplicar prácticamente por cuatro los 41 pisos proyectados un año atrás o, lo que es lo mismo, un aumento de casi el 300% respecto a 2015.

Los empresarios vuelven a confiar en las oportunidades que ofrece el sector inmobiliario y han puesto en marcha o recuperado proyectos aparcados durante estos años de crisis. La previsión de levantar 153 inmuebles en los próximos meses, cifra aún muy alejada de los máximos registrados en la ciudad, contrasta con la previsión de los dos años anteriores, cuando los proyectos eran aún mucho más escasos. En 2015, por ejemplo, apenas se solicitaron permisos para 41 inmuebles, 30 de ellos de carácter unifamiliar y sólo once estaban en bloques de viviendas. En 2014, las licencias hacían referencia tan solo a quince inmuebles, once de los cuales eran unifamiliares y cuatro bifamiliares, pero ninguno correspondía a fincas plurifamiliares. El año pasado, en cambio, el grueso de las viviendas previstas, concretamente 105 de las 153 proyectadas, son pisos en comunidades de propietarios. Otras 40 son casas unifamiliares y ocho corresponden a proyectos bifamiliares.

Proyectos reanudados
Los datos recopilados por el Ayuntamiento permiten conocer la ubicación de algunos de los edificios proyectados. Por ejemplo, en Cementiri Vell está prevista la construcción de 50 viviendas y 58 plazas de aparcamiento en un solar donde había quedado una obra de 2005 paralizada y que, en su momento, estaba destinada a 80 pisos. En la zona de Plaça Catalunya-Escola Industrial también se han solicitado licencias que permitirán levantar 15 viviendas y 26 plazas de aparcamiento, retomando así una obra proyectada en 2006, pero que quedó parada. También se ha pedido el preceptivo permiso para nueve viviendas, un local y seis plazas de aparcamiento en Sant Pere; otros once pisos y trece plazas de parking también el mismo barrio para levantar un proyecto solicitado en 2007, pero nunca iniciado; ocho viviendas en Ca n’Aurell y seis más en el Centre, junto a doce plazas de parking, en un proyecto que se arrastra también desde 2007.

Algunos constructores han pedido prórrogas para poder acabar proyectos parados, aunque no anulados. Por ejemplo, un edificio de 28 viviendas y 31 aparcamientos en Ègara, que viene de una licencia de 2006 o una finca con 22 viviendas y 30 plazas de aparcamiento que se arrastra desde 2005.

Pero las autorizaciones tramitadas no sólo hacen referencia a viviendas. También destaca la previsión de construir un local comercial de 2.600 metros cuadrados y dos plantas subterráneas para aparcamiento bajo un presupuesto de 2,8 millones de euros, la reforma de un hotel bajo un coste de 3,2 millones de euros o la construcción, en Can Petit, de un tanatorio de 1.400 metros cuadrados que costará 2,2 millones de euros.

La estadística de Urbanismo detalla cuántas de estas licencias de obra nueva (u otras que estaban en trámite en 2015) han sido efectivamente resueltas y a qué tipo de proyectos se refieren. El año pasado se otorgaron permisos para levantar 138 inmuebles que suponen una superficie total a construir de 17.713 metros cuadrados; 1.213 aparcamientos, frente a los 179 previstos en 2015; 18 locales comerciales y una nave industrial.

También hubo ambiciosos proyectos de reforma que requirieron la solicitud de permisos de obra mayor. El Ayuntamiento otorgó licencias para reformar 238 pisos, 87 aparcamientos, 295 locales y 29 naves industriales.

Crece la actividad en urbanismo
El incremento en las licencias de obras mayores para construir edificios de nueva planta no es el único indicador que refleja un mayor dinamismo del sector económico local ligado, principalmente, al ladrillo. Buena parte de los permisos y autorizaciones urbanísticas gestionadas por la Administración local crecieron durante el año pasado, aunque también hubo algunos trámites que descendieron. Es el caso de las licencias de obras menores, que cayeron un 23%, o las de apertura de rasas, que bajaron un 8,5%. En términos generales, sin embargo, los permisos gestionados por la gerencia de Urbanismo fueron 1.497, lo que significa un crecimiento del 4%.

Todos estos movimientos le reportaron a las arcas públicas unos ingresos en forma de tasas municipales de 422 mil euros, un 11% más que en 2015.

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