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Terrassa

Cultura Pràctica se mudará a la calle Sant Marian en el 2020-21

En la enseñanza pública se mueven cosas y también en la concertada. La histórica Escola Cultura Pràctica de la calle de Sant Pere se traslada y lo hará en la calle de Sant Marian, número 100, en una antigua nave industrial textil, próxima a la plaza del Vapor Gran.

La cooperativa Creixen Educació, nueva titular del colegio, ha adquirido un local en alquiler en la citada vía. La mudanza supondrá pasar de una escuela de 800 metros cuadrados a cinco mil metros cuadrados en tres plantas, lo que da idea del gran cambio cualitativo y cuantitativo que experimentará.

La nueva sede se prevé inaugurar en el curso 2020-21 y con ella se ampliará también la oferta de estudios. Cultura Práctica recuperará el bachillerato para dar opción y continuidad a los alumnos que acaban la ESO en su centro y en otros de la zona y de la ciudad.

El director pedagógico del colegio, José Ramon Bertolín, ha subrayado que "estamos muy ilusionados con el proyecto porque va más allá de Cultura Pràctica. Es un proyecto educativo de ciudad y con un modelo, el cooperativo, singular y atractivo tanto por el tema pedagógico como el gestor. De hecho, en su nueva zona educativa, Cultura Pràctica, bajo el sello Creixen Educació, será la única como cooperativa, laica y catalana".

La red
El estreno de un nuevo edificio ha sido la prioridad de la nueva titularidad del centro que, desde este curso, recae en Creixen Educació, una cooperativa educativa impulsada por la Escola Sant Gervasi, Abacus (esta con presencia en Terrassa y en la calle de Font Vella) y Suara. Esta cooperativa tiene como objetivo consolidar una red de centros en Catalunya partiendo de un modelo de escuela de calidad y de vanguardia.

En la actualidad, acoge tres colegios, Goar de Viladecans, Cultura Pràctica de Terrassa y Povill de Olesa de Montserrat. Les une a todas que son concertadas y que atesoran larga historia en su municipio. Cultura Pràctica, por ejemplo, fue fundada en 1940 y Povill en 1934. Más reciente fue la creación de Goar, que data de 1968. Las tres destacan también porque fueron impulsadas por particulares y que tras su jubilación y compra-venta, iniciaron una nueva etapa que se volvió un tanto insegura. En este sentido, el gerente de la cooperativa, Sergi Morales señaló en su día que "en la mayoría de los casos son centros familiares, con mucha dedicación, pero que una vez acaban su etapa laboral, ya no hay continuidad. Nosotros, si es posible, las recuperamos con vocación de servicio público y apertura a la ciudad; es decir que aquello que pasa en la escuela trascienda al exterior".

Morales tuvo elogios para estos centros, de los que destacó su historia, su asentamiento en la ciudad, así como la entrega de la dirección, del profesorado y del personal de administración y servicios. "Hay equipos de gente que valen mucho", subrayó.

En la nueva etapa, Cultura Pràctica reimplantará el bachillerato y quiere ampliar la FP. En la actualidad, el centro ofrece estudios de FP de grado medio en Atención a la dependencia. Este ciclo tiene ahora más valor añadido si cabe porque uno de los socios cooperativistas del grupo, Suara, desarrolla su actividad en el sector de la atención a las personas, y cuenta con una experiencia acumulada de más de treinta años. Esto se traduce en que Cultura Pràctica podrá dar oportunidad a sus alumnos de la FP la oportunidad de realizar prácticas en Suara e, incluso, hallar un puesto de trabajo. Fundada en 1940, la Escola Cultura Práctica es un referente en la ciudad y por la misma han pasado miles de terrassenses. Fue impulsada por Carles Puig y continuó con sus hijos, Enric y Rosalia Puig.

Evolución
En su primera fase empezó con estudios de Comercio para dar salida a las personas que querían trabajar en oficinas y despachos. Con el tiempo fue implantado los nuevos planes de estudios obligatorios adaptándose a las normativas y también a la demanda social. Cultura Pràctica hoy es un centro de dos líneas de infantil, primaria y ESO y FP, con 630 alumnos y un equipo de sesenta educadores. También cuenta con la FP de atención a la dependencia. En su proyecto figuran como prioridad el fomento del valor cooperativo, los idiomas y las nuevas tecnologías. En el camino, Cultura Pràctica ha visto hasta ahora tres propietarios. El primero fue la familia Puig que vendió la escuela en 2012 a Fundació Cultura Pràctica, encabezada por los hermanos David y Ferran Rodriguez. Tomaron el proyecto con mucho entusiasmo pero no fue posible cumplir con sus aspiraciones. El centro atravesó problemas de gestión y entró en liquidación. Fue rescatada por Creixen Educació. Con su reconversión, la ciudad suma un centro educativo más en este tipo de gestión. Crespinell, El Cim, Tecnos y Eina son también cooperativas.

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