Un nuevo pozo en Torreblanca I para aliviar la escasez de agua

Publicat el 07 de juliol de 2017 a les 19:10
Un nuevo pozo hallado en Torreblanca I dará un respiro a los problemas de abastecimiento de agua que sufre Vacarisses. Su red pública bebe de los acuíferos, de manera que los pozos de Can Serra -especialmente uno de ellos- son su principal fuente de abstecimiento (cubren el 82% de la demanda). Sin embargo, desde mediados de 2015 el pozo I de Can Serra ha descendido alarmantemente su caudal (por la escasez de lluvias y su sobreexplotación), lo que llevó al Ayuntamiento a buscar nuevos yacimientos de agua, además de poner en marcha medidas restrictivas.

En este contexto se enmarca el nuevo pozo de Torreblanca I, que si bien "no será una solución definitiva" a los problemas de escasez de agua, "sí que ayudará", a paliarlos, afirmó ayer la concejal de Servicios Municipales, Laura Sánchez, en el sentido de que su puesta en funcionamiento dará un margen al pozo 1 de Can Serra "para dejarlo descansar y que se recargue".

Infraestructura
La previsión es que el nuevo pozo de Torreblanca I esté operativo en el primer trimestre de 2018, avanzó la edil. De hecho, lo que hay en estos momentos sobre la mesa es solo el descubrimiento del nuevo pozo, por lo que falta completar toda la infraestructura para su puesta en marcha. Un proceso que conlleva la redacción de un proyecto, su licitación y, por último, la ejecución de las obras.

El hallazgo del nuevo pozo es fruto de un estudio hidrogeológico llevado a cabo en los últimos meses por el Institut Català de Recerca de l'Aigua. Y ha acertado de pleno. Así, a 60 metros de profundidad del nuevo pozo se encontró nivel freático; a 96 metros, salían unos 10 metros cúbicos de agua por hora y a 102 metros, 20 metros cúbicos por hora. Antes de seguir perforando -se quiere llegar a una profundidad de 150 metros-, ahora se llevará a cabo un estudio sobre el caudal de agua y sobre si éste se mantiene en el tiempo, lo que determinará la anchura de la tubería que se colocará para empalmar el nuevo pozo a la red de agua. A más agua, por tanto, más ancho será el conducto.

La previsión es conectar el nuevo pozo de Torreblanca I con el conducto que se dejó preparado en 2009, durante las obras de urbanización de Torreblanca II, a raíz de un proyecto (que duerme en un cajón) para llevar el agua al municipio desde Terrassa.

A falta de conocer exactamente el caudal del nuevo pozo, en principio la idea es que abastezca a Torreblanca II y Carena Llarga. Y si aún sobra agua, se usará para Torreblanca I. Si el sobrante no es suficiente para abastecer esa urbanización, entonces ese agua se conducirá hasta el núcleo urbano.

Como curiosidad, apuntar que se extraerá una muestra de agua del nuevo pozo para determinar, a partir de sus componentes, su antiguedad. El análisis lo realizará el departamento de Geología de la UAB.

El estudio hidrogeológico también ha analizado el descenso del nivel de los pozos de Can Serra. El más productivo, el pozo 1, presenta una recarga rápida -comportamiento que indica una buena permeabilidad-, pero un bajo almacenamiento. Y es que la explotación continuada e intensa de este sistema de pozos ha agotado las reservas hidrogeológicas. Además, con el régimen actual de lluvias no es posible una recarga que consiga los niveles iniciales de agua. Por todo ello, el estudio desaconseja realizar perforaciones en Can Serra.


Escull Diari de Terrassa com la teva font preferida de Google