La fiebre de los pins

Publicat el 15 de juliol de 2017 a les 04:00
Los voluntarios olímpicos fueron responsables, en buena medida, de la fiebre por los pins que se vivió durante los Juegos Olímpicos de 1992. El intercambio de insignias, el deseo ce coleccionar el máximo número posible se visualizaba, además, en la propia indumentaria de los voluntarios, repleta en muchas oportunidades de pins de todos los países participantes en los Juegos. Conseguir los más vistosos, los más originales o los más buscados era una tarea a la que muchos de ellos se entregaron durante aquellos días. En Terrassa es conocida la anécdota protagonizada por el Rey Juan Carlos, que tras presenciar el partido de hockey entre España y Equipo Unificado intercambió algunas insignias con voluntarios locales en las instalaciones olìmpicas.