La climatología eleva el riesgo de incendio forestal en el Parc Natural

Publicat el 15 de juny de 2016 a les 21:07
Desde hoy y hasta el próximo 15 de septiembre la campaña forestal está operativa y los efectivos de prevención de incendios trabajando a pleno rendimiento. La temporada se activa a las puertas de un verano que se espera de riesgo dadas las condiciones en que se encuentra el entorno natural de Terrassa y en particular el Parc Natural de Sant Llorenç del Munt i l'Obac.
"Venimos de un invierno seco y de una primavera lluviosa que ha permitido a las zonas de bosque ganar humedad, aunque también ha disparado la presencia de vegetación -explica Angel Miño, director del parque-. Será importante ver que tal evoluciona la climatología este verano".

El factor de máximo riesgo vendría dado por una concadenación de varios días de altas temperaturas sin régimen de lluvias y con episodios de viento de poniente. En esas circunstancias se activa la Alerta 2, ante el riesgo de que cualquier conato pueda desencadenar en pocos minutos un incendio fuera de control.

Memoria de sequía acumulada
Desde el departamento de Interior de la Generalitat aseguran que se ha desestacionado el riesgo de incendio forestal en el arco mediterráneo, agravado por el cambio climático. En verano, la sequía dispara el riesgo, pero cada vez son más habituales los episodios de sequía también fuera del periodo estival. Bombers de la Generalitat, además, constata que los incendios queman con más intensidad de la que correspondería a la meteorología. El fenómeno responde a la "memoria de sequía acumulada" de la vegetación, un factor que condiciona el comportamiento de los fuegos forestales.

La Diputació de Barcelona, titular del Parc Natural, presentará mañana su dispositivo antiincendios, que arranca el día 17 en los espacios naturales de su competencia. Previamente, en el parque ya han culminado las tareas preventivas y destinadas a garantizar el acceso de los vehículos de extinción en caso de incendio.
Se ha retirado la vegetación de los márgenes y se ha procedido a la adecuación de los caminos. Los puestos de vigía de l'Obac y del Montcau también están a punto para la temporada de verano.

El Parc Natural se enfrenta a un verano de riesgo con los deberes hechos y en un momento álgido de visitas al espacio natural protegido. Durante los últimos años la cifra de excusionistas no ha dejado de aumentar y, desde hace algo más de año y medio, las visitas están perdiendo su histórico carácter estacional.

Fuentes del parque esperan que, como ya ocurrió en 2015, la llegada de las altas temperaturas no suponga este año un descenso en picado de las excursiones a los distintos espacios del parque. "Más bien esperamos que aumenten este año", apunta Miño.
El fenómeno obliga a extremar aún más las precauciones durante las semanas de calor para evitar que la afluencia masiva de visitantes dispare el riesgo.

Desde hace años el parque distribuye a diario información con consejos para mantener un comportamiento responsable durante la visita. La dirección se plantea no detener la campaña de difusión durante los meses de julio y agosto, como era habitual.

Buen precedente
En el parque cruzan los dedos para que, pese al riesgo, la temporada culmine en circunstancias similares a las de los últimos años. Pese a que la situación del bosque y la climatología disparó la alerta, los veranos de 2013, 2014 y 2015 finalizaron sin incendios destacables, apenas algún conato o fuego sin apenas consecuencias.
Incluso el verano posterior al trágico vendaval de diciembre de 2014, con el bosque repleto de árboles y ramas caídas, el balance de incendios fue practicamente nulo.
Año y medio después de aquel episodio, la retirada de la vegetación dañada por el viento han culminado y, aunque sigue habiendo madera en los tramos de bosque inaccesibles, el factor riesgo relacionado con el vendaval ha descendido este año considerablemente.