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Terrassa

El ladrón que robó en 21 coches en Ca n’Anglada en un mes

Recién llegado a Ca n’Anglada comenzó una razia delictiva con pocos precedentes, si los hubiera. A las pocas semanas, aquel nuevo vecino se dio a reventar vehículos para robar en su interior. Sentía predilección por las furgonetas, sobre todo de empresas. Robaba herramientas que ponía a la venta en la calle, allí mismo, en un mercadillo ilegal. Los Mossos d’Esquadra ya lo han identificado. Es un ciudadano de origen bosnio de 35 años. Pero ya no está aquí. Como vino, se fue. La policía autonómica ha dictado una orden de busca y captura por su presunta comisión de veintiún robos en un mes.

Se avecindó en Ca n’Anglada a mediados de octubre pasado. A principios de noviembre ya se notó su presencia en el barrio. Iba dejando huella en la noche, casi todas las noches. Un vehículo tras otro. Según constataron los mossos conforme recibían las denuncias, el ladrón intentaba, primero, entrar en los vehículos escogidos forzando la cerradura del portón trasero, pero se decantaba por otro proceder cuando ese acceso se le resistía. Por ejemplo, si la cerradura era doble. Entonces no tenía remilgos y optaba por la técnica delictiva más en boga y que requiere una especialización menor: reventaba el vidrio de una ventanilla. Algo más rústico, pero efectivo.

Con un sistema o con otro, depende de las circunstancias, el delincuente penetraba en las furgonetas y sustraía objetos de su interior, preferentemente herramientas. Perpetrado el golpe, no se arriesgaba más. Decidía no exponerse y regresaba a casa, como el que cumple su turno laboral. Total, no tenía su domicilio muy lejos. Caminaba unas cuantas manzanas y se ponía a recaudo. Y así una vez tras otra, noche tras noche. Fue el suyo un noviembre agitado. Horas después, los útiles sustraídos estaban a la venta. Los ofrecía en un mercadillo callejero.

Un agente de paisano
Los Mossos d’Esquadra, durante la investigación de los robos con fuerza, encontraron en un contenedor parte de uno de los botines. En el recipiente localizaron herramientas que uno de los denunciantes reconoció como suyas. El punto de inflexión en las pesquisas llegó el 20 de noviembre, cuando un agente de paisano, fuera de servicio, vio al ladrón actuar. Había destrozado un vidrio de una furgoneta blanca estacionada en la calle de Sant Tomàs. Podía reconocerlo. La información facilitada por ese policía permitió, al cabo, la identificación del sospechoso.

El azote de vehículos de empresa y de furgonetas acabó identificado, pero aún no está detenido. Los mossos saben quién es: un hombre de 35 años, bosnio, con domicilio desconocido aunque vecino temporal del barrio, Ca n’Anglada, que asoló durante las noches del mes de noviembre y del que ya se ha marchado. La policía cree que incluso ha abandonado Terrassa. El sospechoso tenía ya cinco antecedentes policiales por delitos similares, contra el patrimonio. Ahora los buscan por unos cuantos más. Por un mínimo de veintiún robos en vehículos.

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