"Se me pone la piel de gallina"

Publicat el 22 de juny de 2018 a les 21:40
Sílvia Gabarró, actual capitana del conjunto femenino del CD Terrassa, y que seguirá una temporada más en este equipo, era una de las jóvenes de esa plantilla que se alzó con el título hace diez años. Recordar aquella Liga le resulta muy emocionante. "Sólo de pensarlo, se me pone la piel de gallina", admite la defensora del conjunto de Les Pedritxes. Aunque reconoce que "entonces no le dí la importancia que le doy ahora" a lo que logró el CD Terrassa femenino esa temporada.

Gabarró recuerda que "era muy joven y llegué a un equipo con dinámica ganadora" y añade que "con la perspectiva de ahora, veo claro lo difícil que es ganar títulos". Uno de los grandes recuerdos que atesora fue cuando, antes del último partido en Sant Cugat, el que daba el título, el técnico, Alejandro Ayabarrena, escribió la fecha en una pizarra: 8 de junio de 2008.

Para toda la vida
"De esto me acuerdo muchísimo porque nos dijo que, de este día, os acordaréis toda la vida. Él tenía estas cosas más argentinas pero ese gesto me ha quedado muy grabado", explica la jugadora egarense. También se acuerda que, ese mismo día, el CD Terrassa juvenil femenino que entrenaba Albert Bernades, en el que también militaba, ganó el Campeonato de Catalunya tras empatar en el campo del Atlètic. "No pude jugar pero fui a ver el partido y, al acabar, me fui para el Júnior a jugar el último partido", comenta.

"Entramos en el "play off" colándonos en el último partido, contra la Real Sociedad", apunta. Gabarró también señala que "entonces la competición era muy dura y jugar tres partidos de "play off" era muy fuerte". Recuerda que "estaba entrenando con el primer equipo hacía unos años y, en ese momento tenía ya un rol más importante".

"De todo eso me quedó el ADN del CD Terrassa, que es no dar nunca nada por perdido y luchar hasta el final y creer en ti, que es lo que tiene los equipos ganadores", señala la jugadora. Para Gabarró, "esto es lo que he intentado transmitir después a las jugadoras que subían al primer equipo o a las que entreno" en las categorías inferiores del club de Les Pedritxes.

"Ganar una Liga tiene mucho valor pero lo que te queda son las vivencias y las emociones, es lo más bonito", concluye.