El "timo de los billetes tintados", también conocido como "wash-wash", tiene casi tantas variantes como autores. Algunos estafadores se presentan como gente de gran relevancia en su país y en los encuentros con sus víctimas no faltan el lujo, el coche de alta gama, el traje caro. Muchos engañadores simulan ser empresarios de un país en guerra que han debido huir llevándose sus ahorros en forma de billetes tintados; no disponen de dinero en metálico para comprar los productos que devuelvan los billetes a su estado natural, y piden a sus víctimas que paguen el valor de las sustancias a cambio de una cuantía que luego no llega.
En otras ocasiones los malhechores incitan a los damnificados a sacar dinero del país sin que nadie se dé cuenta, con papel tintado, y se ofrecen a ayudar en ese propósito a cambio de la compra de los productos y de tintar el dinero. Se han dado unos cuantos casos de estafa mediante la venta de utensilios: los delincuentes hacen demostraciones a sus víctimas, les ponen la miel en la boca y les venden sus aparatos por varios miles de euros, cantidades que varían dependiendo de la cifra de billetes que puedan "fabricar".
Papel higiénico
En una variante del timo los papeles que supuestamente son billetes de verdad no son blancos, sino negros, y la operación consiste en lavarlos para dejarlos como papel-moneda. Y en otra, los defraudadores aseguran clonar billetes. El BBVA advierte de que en algunas demostraciones los billetes reales usados simplemente han sido recubiertos de papel higiénico pintado que se deshace en agua. En febrero pasado, la Policía Nacional detuvo a dos cameruneses en Barcelona, donde se habían citado con un empresario para comprarle por 50.000 euros una panadería; los detenidos habían informado a su víctima de que aplicaban vitamina C a billetes teñidos para devolverles su estado auténtico.
En noviembre del 2015, los Mossos d'Esquadra detuvieron a dos personas del mismo país africano que habían pedido dinero a un empresario para convertir papeles en moneda de curso legal antes de invetir 1,5 millones de euros en su empresa.
Hace unas semanas, según Diari de Tarragona, dos delincuentes fueron condenados en esa provincia a medio año de prisión y a indemnizar con 4.300 euros a un hombre al que en el 2012 estafaron esa cantidad cuando quería traspasar su negocio. Con su puesta en escena, con poca luz, máscaras, guantes y demás atrezo, le dieron el cambiazo apropiándose de las cantidades que la víctima les había dejado para "multiplicar" billetes usando unos de curso legal.
Muchos perjudicados no llegan a denunciar por vergüenza. Otros, sencillamente, porque no pican. Dos terrassenes, empresarios, se citaron con unos estafadores en un hotel pero, a pesar de la parafernalia dispuesta por aquellos tipos en su celada, a pesar de la tensión que nació de aquella visión de jeringas en claroscuro, o precisamente por ello, no se prestaron al juego.
ARA A PORTADA
Publicat el
27 de maig de 2016 a
les 20:04
Notícies recomenades
-
Terrassa
Qui va ser el religiós consagrat a la seva congregació?
-
Terrassa
Anna Murià i Romaní: “Escriure no només és posar i ordenar paraules”
-
Terrassa
Bar Culla, 85 anys fent barri rere la barra: "Si un dia no ve algun client et preguntes què els ha passat"
-
Terrassa
El dermatòleg Ramon Grimalt carrega contra la depilació genital: "Tot són contres"
-
Terrassa
La setmana vinent s'asfaltarà el carril bici de la plaça de l'Aigua
-
Terrassa
El Vallès Occidental, la comarca amb més avisos al 112 per la tempesta