Este mandato no acabará como ha empezado". Es un comentario habitual en los mentideros políticos de la ciudad, casi desde el mismo momento en que se firmó el inesperado pacto de gobierno entre PSC y CiU. En los últimos meses, ha habido movimientos encaminados, precisamente, a cambiar esta alianza, concebida por la oposición como una mera unión de intereses.
Terrassa en Comú (TeC) se ofrece al PSC para darle su apoyo si antes rompe con CiU. En un primer momento, la confluencia de izquierdas se compromete a dar estabilidad al gobierno desde la oposición en aquellos temas estratégicos, como la municipalización del agua. Pero, inmediatamente después, la formación estaría "dispuesta" a incorporarse al Ejecutivo local.
El convulso proceso de liquidación del servicio del agua ha sido el detonante para que TeC esté dispuesta a aliarse con los socialistas. Según explica el líder de la formación, Xavier Matilla, el cambio del modelo de gestión, que con toda probabilidad comportará la judicialización del proceso, "requiere de un gobierno fuerte y unido, sin discrepancias en un asunto capital para el futuro de la ciudad". En este contexto se enmarca el ofrecimiento de la confluencia: "El alcalde sabe que si por el desacuerdo en el asunto del agua decide romper con CiU y quiere apostar por un verdadero gobierno del cambio, le daremos nuestro apoyo desde fuera en los temas clave y estamos dispuestos a contemplar los escenarios de posibles pactos de gobierno", remarca Matilla, quien insiste en que "la condición indispensable es que los socialistas rompan con CiU".
Precisamente es esta condición previa la que ha encallado las conversaciones entre socialistas y comunes. De hecho, en este momento no hay una negociación abierta entre ambas formaciones y el propio alcalde niega rotundamente que "haya habido en ningún momento una propuesta de pacto ni exploraciones más allá de temas concretos".
Ballart asegura estar "abierto a hablar con todas las formaciones políticas" y admite que el nivel de sintonía con TeC es mayor en este momento, especialmente en temas como el proceso del agua, donde comparten la apuesta por la gestión pública, o la vivienda.
El no de TEC
Pero en un escenario de pacto juegan también otros factores, apunta. "Hace año un año y medio le propuse a TeC un pacto de izquierdas que creía oportuno y me respondió con un no. Soy alcalde gracias a CiU y debo ser generoso y coherente".
Ballart insiste en que la sociovergencia "funciona y el gobierno está bien coordinado. No tengo ningún argumento para romper con CiU". También admite que "el futuro estápor ver" y que las circunstancias políticas de los próximos meses y la evolución del proceso hacia la independencia "pueden dibujar escenarios distintos a los actuales".
Las conversaciones con TeC sobre la posibilidad de un gobierno en común se han interrumpido antes de cristalizar en una negociación formal. Matilla explica que "hasta el momento no ha habido una posibilidad real de entrar en el gobierno", aunque deja claro que "estamos dispuestos a hacerlo".
TeC culpabiliza de este parón al PSC. "Nuestra sensación es que prefieren el confort y la seguridad que tienen con CiU, al riesgo de apostar por un nuevo proyecto, que promueva políticas de cambio y suponga un revulsivo para la ciudad", concluye Matilla. "Saben de nuestra predisposición, pero no a cualquier precio, porque no tenemos ninguna obligación ni necesidad", añade el líder de TeC.
La oportunidad para esta crisis de gobierno era este otoño. De esta forma, TeC podría configurar desde dentro los presupuestos de 2017 y dejar su impronta a lo largo de los próximos dos años de mandato.
La confluencia de izquierdas tiene claro que desde dentro tendría más capacidad para modificar la agenda política y poner en marcha proyectos de cambio, como su programa de cohesión territorial o de inversiones, pero asegura que no aflojará en su tarea de oposición si no se da esta posible alianza.
Durante los últimos meses, ambas formaciones han analizado los beneficios que les reportaría una posible alianza. Para el PSC supondría dar un giro a la izquierda y recuperar apoyos en amplios sectores sociales por los que ambos partidos compiten electoralmente. Además, los socialistas dejarían atrás un pacto contra natura con CiU que la militancia votó más por disciplina que por convicción.
Por su parte, Terrassa en Comú ganaría visibilidad tras año y medio en la oposición. La confluencia está convencida de que poner el pie en el gobierno le facilitaría un contacto más directo con amplios sectores de la sociedad civil, permitiéndoles así ampliar su base social.
El primer partido de la oposición intuye que en las próximas municipales puede repetir la victoria que logró en las últimas elecciones autonómicas y generales. Entrar en los próximos meses en el Ejecutivo local le permitiría acumular experiencia de gobierno y afrontar "un cambio tranquilo".
Nuevo gobierno, nueva oposición
La perspectiva de un gobierno de izquierdas alteraría por completo el equilibrio de fuerzas salido de las elecciones municipales de 2015. De entrada, CiU se incorporaría a la oposición con un papel muy debilitado, con solo tres ediles, por detrás de los cuatro concejales de ERC y empatado con Ciutadans.
Durante esta primera etapa del mandato, la oposición ha estado marcada por un bloque muy sólido de las izquierdas (TeC, ERC-MES y CUP). La marcha de los comunes daría lugar a un nuevo escenario de alianzas por definir.
En caso de prosperar el pacto PSC-TeC, el cambio más radical se vería en la composición del nuevo gobierno. Jordi Ballart deberá reorganizar su Ejecutivo para encajar la llegada del socio de izquierdas. Fuentes conocedoras de las conversaciones apuntan que en algún momento del proceso se habría llegado a explorar incluso el encaje de los 6 concejales de TeC en el cartapacio municipal.
La remodelación del gobierno municipal brindaría al alcalde la posibilidad de ajustar su equipo e incluso relevar a aquellos concejales que no han cumplido las expectativas.
ARA A PORTADA
Publicat el
30 de novembre de 2016 a
les 21:51
Notícies recomenades
-
Terrassa
Una campanya per prevenir la venda i el consum de vàpers entre menors
-
Terrassa
Els Minyons busquen els castells de nou a la Diada del Patrimoni
-
Terrassa
S'obre un esvoranc a l'avinguda de Jacquard
-
Terrassa
“Tasta Barris Terrassa”: una credencial per descobrir les festes majors dels barris
-
Terrassa
Sant Pere obre el foc de les festes majors de barri
-
Terrassa
Terrassa pren d’exemple Girona per al recinte firal