"El movimiento hippy llenó el ambiente de paz y amor"

Terrassa

Publicat el 02 de febrer de 2018 a les 19:15
Bien puede ser considerado Iván Carrasco como un escritor de los denominados de culto, esto es, cuyos lectores quizá no son multitud, pero sí fieles y apasionados de sus personales mundos literarios. Nacido en Cuenca (Ecuador) en 1951, lleva 36 años viviendo en Terrassa, donde ha escrito casi toda su obra, publicada y leída a ambos lados del Atlàntico. Carrasco tiene libro nuevo, "Un tros de cel", que no es un inédito sino una traducción, y edición separada, de una novela corta, "Cuando a mi pueblo llegó", que formaba parte de su celebrado libro "Un canto en los dientes". "El traductor es Pep Julià y las ilustraciones de Octavi Intente, ambos egarenses. Es, pués, un libro muy terrassense", afirma el escritor.

¿Qué narra en "Un tros de cel"?
De cuando el movimiento hippy llegó a mi ciudad, Cuenca de Ecuador, que entonces tenía unos cincuenta mil habitantes (ahora se acerca al medio millón). Es la historia de la llegada de la marihuana, el lsd y otras drogas (hongos psicotrópicos, San Pedro, floripondio) y el cambio de mentalidad y estímulos existenciales en los jóvenes de entonces. La paz y el amor se notaba en el ambiente. Duró lo que duró. Luego fue un batacazo porque hubo una persecución policial muy fuerte y se demonizó a las drogas achacándoles todos los males.

La obra, así, es un retrato de la juventud de Cuenca de esa época.
Sí. Ese momento en que descubrimos que habían otros mundos, otras consciencias posibles, que ampliamos nuestra consciencia, y, luego, la persecución que sufrió el hippismo en todo el mundo. Tiene nombres propios de Cuenca, como el parque Calderón, que es el equivalente a la Plaça Vella, donde se encuentra la gente, describe el ambiente. Siempre parto de una base real, y luego voy desarrollando el tema y poniéndole inventiva.

¿La historia narrada toma partido?
Sí. Creo que es un libro antiprohibicionista. A favor de la legislación de las drogas. Y del consumo responsable. El vino se vende legalmente con una etiqueta que recomienda un consumo responsable, y con la marihuana debería ser igual. La marihuana no ha matado a nadie. Nadie ha muerto nunca por sobredosis de marihuana.

¿Y el lsd?
El lsd es realmente una droga muy potente. Hay personas que se desequilibran mucho cuando toman lsd. Hay unas cuantas pautas para tomarlo, una es "con quién", otra el "dónde" y otra el "cómo". Un lugar donde se esté tranquilo, y la compañía. Todo ello es importante para no sufrir interferencias molestas que te puedan causar malestares.

El químico Albert Hoffmann, descubridor del lsd, que afirmaba haberlo tomado en unas treinta ocasiones, falleció con 102 años. Con más de 90 años escribía libros y mantuvo la salud mental y física casi hasta el final. ¿Dónde está pues la peligrosidad del lsd?
En la prohibición.

Pero tampoco se puede legalizar cualquier pastilla creada por delincuentes para ganar dinero.
No, porque están adulterando. Esta prohibición permite la adulteración de las drogas. Y, además, los más grandes prohibicionistas son los primeros vendedores.

¿Los vendedores son los más interesados en que siga la prohibición?
Exacto. Es muy curioso lo que está pasando, por ejemplo, con los bancos. En Colorado y otros estados de Estados Unidos, y en Uruguay, que han legalizado la marihuana y se vende en farmacias, los bancos no quieren aceptar el dinero de las farmacias. Les bloquean las cuentas. ¿Por qué? Porque quieren que siga siendo ilegal, porque ilegal produce más dinero y ellos blanquean más dinero.

Cuando la gran crisis, se destapó que los grandes bancos norteamericanos, todos, blanqueaban todo el dinero de los narcotraficantes mexicanos. Hubo una denuncia contra uno de ellos y la autoridad dijo que no podía hacer nada, porque en caso contrario se podría hundir todo el sistema financiero. Se limitaron a ponerle una multa de cuatro mil millones de dolares, un diez por ciento de lo que habían llegado a blanquear. Esa es la paradoja de las drogas: las prefieren prohibidas porque producen más dinero.

La prohibición no ha impedido el consumo, que sigue creciendo.
Está visto. En los años que llevamos de prohibición, cada vez hay más drogas y más potentes.

¿Ello demostraría que el consumo de drogas, en el ser humano, al menos en un porcentaje amplio, es algo...?
Consustancial. El vino es una droga, como todo alcohol, el café y el tabaco, y también hay adicciones (a internet, al sexo) que no son producto de ninguna droga.

"Un tros de cel", ¿lleva un mensaje de reinvidicación de la libertad personal?
Sí, por supuesto. Estoy a favor de la autodeterminación no solo de los pueblos sino también de la de los individuos.

LOS DATOS

Título: "Un tros de cel"

Autor: Iván Carrasco

Traductor: Pep Julià

Ilustraciones: Octavi Intente

Editorial: Descontrol

Precio: 10 euros
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