En primavera, más riesgo de picaduras 

Publicat el 04 d’abril de 2018 a les 20:15
En algunas personas sensibles los insectos pueden provocar reacciones adversas las cuales pueden ser graves y alterar considerablemente su calidad de vida. Estas reacciones pueden ser alérgicas o no alérgicas. Las no alérgicas (reacción propia del veneno) aparecen a las 24-48 horas de la picadura y se manifiestan como inflamación local dolorosa, inferior a 10 cms. Las reacciones alérgicas pueden ser locales o sistémicas, y, aunque un porcentaje estimable de la población puede presentar una reacción alérgica tras una picadura, sólo una pequeña parte sufrirá un cuadro generalizado grave que ponga en peligro su vida. El doctor Manuel de Barrio Fernández, alergólogo y experto en picaduras de insectos, de Top Doctors, explica cuáles son los insectos que producen más casos de alergia, así como cuales son los principales síntomas y tratamientos a aplicar.

Las reacciones alérgicas locales se manifiestan con hinchazón (superior a 10 centímetros), picor y dolor en la zona de picadura. Son molestas pero no graves. En estos pacientes las nuevas picaduras pueden producir reacciones más intensas pero raramente generalizadas. En las sistémicas, los síntomas se manifiestan en todo el organismo y pueden ser cutáneos (urticaria-angioedema) o pueden asociarse otros síntomas como tos, dificultad respiratoria, nauseas, vómitos, incontinencia urinaria, mareo, colapso, shock, etcétera. Pueden ser graves y potencialmente mortales y, aunque son menos frecuentes, su incidencia ha aumentado en los últimos años.

Perfiles con más riesgo
Entre los factores de riesgo que pueden determinar la gravedad de una reacción alérgica se incluyen: la cantidad de veneno inoculado, el tipo de insecto, la edad del paciente, el padecimiento de otras enfermedades como patología cardiovascular y la gravedad de la reacción previa.

La probabilidad de sufrir una nueva reacción adversa ante otra picadura es menor cuando se ha padecido urticaria previamente, en comparación con otros casos, como por ejemplo, si la picadura previa cursó con síntomas sistémicos, como broncoespasmo o shock.

Los insectos que más reacciones alérgicas provocan son los himenópteros, como las abejas y las avispas. Otros tipos de insectos como mosquitos, pulgas, tábanos, procesionaria del pino, algunas garrapatas y las arañas, pueden producir también reacciones de hipersensibilidad, por lo general de carácter leve, pero más frecuentemente producen reacciones no alérgicas. Los himenópteros más problemáticos son los véspidos y los ápidos.

Todas las personas que presenten una reacción generalizada o sistémica tras una picadura de abeja o avispa, deben consultar con el especialista para realizar estudio alergológico. También algunos pacientes con reacciones locales, si son especialmente intensas o grandes, pueden requerir un estudio.

El diagnóstico se basa en la historia clínica y en la realización de pruebas alérgicas cutáneas y/o analíticas, para poder investigar la existencia de anticuerpos Ig E específicos ante el veneno.

Las reacciones alérgicas locales se tratan mediante la aplicación de frío local, antihistamínicos y corticoides tópicos o sistémicos, además de lavar la herida de la picadura con agua y jabón.


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