Cecot denuncia que la implantación del control de presencia penaliza a las pymes

Diners

Publicat el 12 de desembre de 2018 a les 20:52
La patronal terrassense Cecot ha advertido que el control de presencia de los trabajadores en sus puestos de trabajo que aprobó la Generalitat en la instrucción de trabajo 3/2016 es "una obligación compleja" que penaliza a las pymes. En un comunicado, la entidad señaló que esta medida incrementa los costes de las pymes y afecta al clima laboral, ya que esta tipología de empresas no cuenta con medidas de gestión que exige la medida, a la vez que supone un incremento del grado de incertidumbre jurídica entre las compañías respecto a la aplicación de los sistemas de control y a la actuación de Inspección de Trabajo de la Generalitat.

La organización egarense ha reclamado que la aprobación definitiva del texto de esta instrucción "no sea extensible a todo el tejido empresarial por igual", ya que en negocios con dos o tres trabajadores tendrá una repercusión muy diferente a otros que sí pueden contribuir a mejorar su competitividad. Cecot remarca que aprueba el impulso de esta regulación en el sentido que se debe actuar ante los casos indebidos en la contratación a tiempo parcial o temporal, pero reiteró que la normativa ha derivado "en un malestar generalizado en el tejido empresarial", remarcando especialmente en las pymes por los costes añadidos que suponen. En julio de 2016 el Club Cecot de Recursos Humans distribuyó un cuestionario entre las empresas asociadas a la patronal Cecot para sondear el impacto de la instrucción 3/2016 de la Inspección de Trabajo sobre las empresas, especialmente, entre las pymes .

Afectación muy extendida
Según el sondeo del Club Cecot, un 65% de las empresas afirmaron que la instrucción les afectaría y un 59% de éstas dijo que la instrucción incrementaría la carga burocrática y un 23% que dañaría el clima laboral y afectaría la confianza entre empresarios y trabajadores. La misma directora general de la Inspección de Trabajo de la Generalitat, Luz Bataller, admitió en el mes de marzo de 2017, ante un auditorio de doscientos empresarios a la Cecot, que la diversidad de tipologías de empresas los obligaría a "tener que adaptar el registro a las necesidades de cada empresa" y afirmó que "hay múltiples sistemas de control de tiempo." En esa misma sesión, el presidente del Club Cecot de Recursos Humans, Xavier Cots, explicó que "nuestra función es hacer llegar el malestar expresado por las empresas asociadas a la Inspección y, sobre todo las dudas, que se plantean a las empresas en su día a día y que dista mucho de ser replicable de unas a otras. Las casuísticas son infinitas e intentar trasladar una instrucción teórica y escrita de manera genérica a cada caso genera tal cantidad de dudas que la propia Inspección ha tenido que ver que la realidad empresarial es más compleja de lo que a veces se plantea". Desde este club, se considera importante evolucionar hacia unas relaciones laborales más propias del siglo XXI donde se prima el empoderamiento de la gente, la corresponsabilidad o la confianza por encima de un control de presencia en el puesto de trabajo, más propio de un sistema productivo del siglo pasado.

Según Cot, "si queremos adoptar nuevos modelos de trabajo basados en la flexibilidad laboral, la conciliación o el teletrabajo para vincular las necesidades actuales de las plantillas con la producción, esta medida no es una buena herramienta para favorecer la competitividad. Hay empresas que por su dimensión o actividad necesitan hacer este control para que los procesos funcionen, pero si el resto de empresas no tienen implementado un sistema de control es que muy probablemente no lo necesitan. No se puede penalizar con un sistema global a empresas que por su actividad o composición incrementarán su gestión administrativa y burocrática".


Escull Diari de Terrassa com la teva font preferida de Google