Un tal William Eschirisch compró los restos del Porsche de Dean por mil dólares y los revendió por 2.500. El nuevo dueño cobraba 35 centavos por sentarse al volante y tocar las manchas de sangre. Pasaron (y pagaron) ochocientas mil personas antes de que las autoridades le cerraran el negocio. Otros que quisieron lucrarse a costa de James Dean eran los que vendían frascos con "su" sudor. Les obligaron a retirarlos del mercado. Por otra parte, la ropa que lució en sus películas fue robada y vendida.
Cementerio profanado La lápida de su tumba ha sido robada y recuperada varias veces. Del cementerio de Fairmount también desapareció un busto suyo en 1956 y la policía ha tenido que echar a parejas que hacían el amor sobre su tumba, a grupos de espiritistas que se reunían en el camposanto para invocarle y a turistas empeñados en pasar la noche allí.
Concursos En Fairmount se celebran concursos de dobles de James Dean, así como carreras ciclistas y otras actividades que llevan su nombre en la convocatoria. Reúnen a miles de personas todos los años.
ARA A PORTADA
Publicat el
08 de setembre de 2016 a
les 19:08
Notícies recomenades
-
Terrassa
Retards a Rodalies per un robatori de coure
-
Terrassa
El decret de les noves àrees de vianants, en vigor
-
Terrassa
Memòria d’una ciutat que va desafiar el franquisme: “Som millors que fa 50 anys”
-
Terrassa
El PSC denuncia el desbordament de contenidors durant el cap de setmana
-
Terrassa
La preparació per les PAU va més enllà de llibres: “Són importants, però no determinen tota una vida”
-
Terrassa
Alumnes que presenten solucions al món real